Guía de tallas

Cómo medir tu pie

Hazlo al final del día, que es cuando el pie está más hinchado. Descalzo, con un calcetín de juego puesto, apoya el talón contra la pared y marca en un folio dónde llega el dedo más largo. Mide del talón a la marca, en centímetros. Repite con los dos pies y quédate con el más largo: casi todo el mundo tiene uno mayor que el otro.

Equivalencia orientativa

Talla EU Largo del pie UK US
39 24,5 cm 6 6,5
40 25,0 cm 6,5 7
41 25,5 cm 7 8
42 26,5 cm 8 8,5
43 27,0 cm 8,5 9,5
44 28,0 cm 9,5 10
45 28,5 cm 10 11
46 29,5 cm 11 12

Es orientativa: cada modelo calza distinto y por eso cada ficha indica su horma.

Las botas no calzan como las zapatillas

Una bota de fútbol va ajustada a propósito. Buscas que el pie no se mueva dentro, con el dedo gordo casi rozando la puntera — a un par de milímetros, no a un centímetro. Ese margen que en una zapatilla de calle es cómodo, en una bota se traduce en que el pie baila, y eso son ampollas y pérdida de sensibilidad con el balón.

La horma importa más que la talla

En cada ficha verás la horma del modelo:

  • Estrecha. Los modelos de velocidad suelen serlo. Si tienes el pie ancho, evítalos o sube una talla.
  • Estándar. Sirve a la mayoría.
  • Ancha. Habitual en los modelos de piel y de confort. Es la opción si otros modelos te aprietan de lado.

Piel o sintético

La piel cede con el uso y acaba adaptándose al pie, así que un ajuste justo al principio suele terminar bien. El sintético prácticamente no cede: lo que te pones el primer día es lo que tendrás siempre. Si dudas entre dos tallas en un modelo sintético, coge la superior.

Si sigues dudando

Escríbenos con tu medida en centímetros y el modelo que te interesa y te decimos qué talla pedir. Y si aun así no acierta, la devolución es gratuita durante 30 días.